Compartir. ¿Qué significa para vosotros ésta palabra? Una de sus acepciones es disfrutar de alguna cosa en común. La comida no es únicamente un alimento. En la era de las pastillas, podríamos obtener todos los nutrientes por medio de una cápsula, pero, ¿por qué seguimos cocinando?
Muy sencillo, porque nos gusta compartir. Cenar con alguien, mostrar a los demás nuestro cariño con su receta favorita, llevar un plato especial a una fiesta... está claro que el ser humano no sólo se nutre de oligoelementos, vitaminas, proteínas y todo eso... necesitamos la alquimia del corazón. Esto explicaría hechos tan habituales como lo poco apetitoso que resultan los alimentos procesados y lo feliz que nos hace nuestra mamá cuando nos tiene lista nuestra comida preferida.
Los alimentos procesados los hacen máquinas, y por tanto, ese ingrediente extra que estamos buscando no existe. La alquimia está ausente del todo. Sólo nos dan las cosas que nuestro cuerpo necesita. Es un aporte parecido a poner gasolina al coche. Sin ese ingrediente extra, comemos como máquinas, y al final somos robots.
Pero la sutileza de vida nos ofrece otro camino. Un atajo excelso a los misterios de las emociones y sensaciones. Un aderezo sustancial a la vida que nos evoca una sinfonía o una puesta de sol. Un alimento para nuestras células y para nuestro alma. El cariño hecho comida. Las recetas más amorosas. La conciencia manisfestada en amor.
Todos podemos escoger, ¿qué vertiente elegís? Aunque tengas sólo cinco minutos para prepararte algo, hazlo con tu corazón y tu alma. Porque nadie más que tú es capaz de cuidarte sólo como tú sabes. Por eso te voy a ofrecer una receta para compartir en una visita al campo o una cena informal o un evento con amigos o una cita sugerente o lo que tú quieras experimentar.
HUMMUS AMMOROSO
Ingredientes: 300 gramos de garbanzos, agua para su cocción, 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo), 1 diente de ajo ( si no te gusta, se puede eliminar), el zumo de un limón, 5 cucharadas de aceite de oliva, sal al gusto y 55 gramos de pasión absoluta.
La preparación es muy sencilla, cocemos los garbanzos y los dejamos enfriar. Pueden estar blanditos porque los vamos a pasar por la turmix. Metemos todos los ingredientes en un vaso para mezclarlos con la batidora. Conseguimos una mezcla uniforme. Todo está junto como si fuera uno, y ya está listo para compartir..
Observaciones: Para decorar, lo podemos espolvorear con pimentón dulce y añadir un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra de perimera presión en frío. Acompañado en crudo por apio y tomates muy rojos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario