lunes, 5 de octubre de 2009

ARROZ CON LECHE (de soja)





Un postre muy nutritivo para disfrutar en buena companía...
Una versión más ligera para las personas a las que les gustan los postres clásicos...
Un placer para el paladar y todos los sentidos...
¡ARROZ CON LECHE (DE SOJA)!
Vamos a adaptar una receta clásica para hacerla con arroz integral y con leche de soja. Así podremos disfrutar de su sabor con mucha alegría...
Ingredientes: Dos vasos de arroz integral, cinco vasos de agua, canela en rama, la cáscara de un limón, trece cucharadas soperas de sirope de agave, medio litro de leche de soja, un botecido de crema de soja al estilo de nata para cocinar (preguntar en el herbolario) y un suspiro a medianoche.

La elaboración es bien sencilla. Ponemos el arroz, el agua, la canela en rama, las cáscara de limón y el sirope de agave en una cazuela para que hierva. Cuando el arroz esté cocido y se haya evaporado y absorbido todo el agua, retiramos la cáscara de limón y la canela en rama. Ponemos el arroz en un bol grande que podamos tapar después. Añadimos la leche de soja y la crema de soja. Probamos si está lo suficientemente dulce, si nos gustá más edulcorado, añadimos más sirope. Lo tapamos y lo dejamos enfriar en la nevera. Antes de hacerlo o mientras se está enfriando, suspiramos a media noche.
Observaciones: Si no encontramos crema de soja, la podemos elaborar casera. Mezclamos medio vaso de aceite de girasol con otra parte igual de leche de soja y añadimos una cucharada de café de esencia de vainilla. Lo batimos y ya tienes una base para los postres. Se sirve con canela espolvoreada encima. Cuánto más frío, más rico está. Disfrutadlo.

lunes, 3 de agosto de 2009

Bombastic Summer Soup (SOPA DE VERANO BOMBÁSTICA)






Bueno, en España estamos en pleno verano. Nos apetecen cosas sanas, nutritivas y sabrosas. Algo fresco que nos ayude a combatir el calor y nos hidrate bien el cuerpo y el alma. Para los que estéis en otro hemisferio, podéis tomar este plato caliente. Es una receta para paladearla en todas las estaciones, pero adecuándose a cada una.
Es algo muy sencillo. Aquí tenéis los ingredientes.
Ingredientes: Un puerro (sólo la parte blanca), una patata pelada, un calabacín blanco, sal del Himalaya al gusto, un litro de agua, un vaso de leche de soja, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una poesía.
Antes de cocinar, reflexionamos sobre el verano. Sentimos la fuerza del sol en nosotros y notamos como la energía nos llena y nos expande hacia la alegría. Correteamos como un niño en la playa. Nos lo pasamos tan bien como los pequeños haciendo una guerra de globos de agua. Sentimos el escalofrío en la piel de un amor de verano. Recordamos la infinita alegría de cuando dejamos atrás el trabajo para disfrutar de un día de vacaciones...
Y ya que tenemos esa buena onda, nos ponemos a elaborar esta bombastic summer soup. Colocamos en una cacerola el puerro cortado, con el calabacín pelado y sin pipas y la patata junto al agua y la sal. Mientras hierve, recordamos una poesía que nos guste. Los menos tímidos, pueden recetarla. Una vez que está todo cocinado, podemos esperar a que se enfríe. Añadimos la leche de soja y lo batimos bien todo. Hemos conseguido una mezcla homogénea. La ponemos a enfriar. Justo antes de servir, añadimos el chorro de aceite de oliva virgen extra. ¡Disfrutad!
Observaciones: Le puede ir muy bien un toque de pimienta blanca o de nuez moscada.

sábado, 18 de julio de 2009

CLASE DE COCINA EN VÍDEO

Este es un piloto de un programa de cocina que hemos ideado entre Jesús Córdoba y yo. Tres recetas y otras cosas muy interesantes. A ver si lo disfrutáis.

http://vimeo.com/5541093

BIZCOCHO SUTIL DE ZANAHORIA













¡Ay! Como nos tiran los postres. Y si además parecen adornaditos, nos agradan mucho más. Esta es una receta clásica del repertorio con que me manejo. Es especial porque no lo hago todos los días y suele ser para ocasiones señaladas.
Me gusta porque tiene un alto contenido en zanahoria. El tubérculo se mezcla con la masa, y aunque las recetas integrales son menos jugosas que las refinadas, aquí encontramos una textura muy sabrosa y apetecible.
Ingredientes: 350 gramos de harina integral de espelta, 350 gramos de zanahoria muy picada/triturada, un huevo, un vaso de aceite de oliva, levadura madre, el zumo de un limón, la ralladura de un limón, 13 cucharadas de sirope de agave y 20 centilitros de lágrimas de alegría.
Ponemos el horno a calentar a 200 grados (fuerte). En un bol batimos el huevo con el sirope. Añadimos la levadura y el aceite, zumo de limón y su ralladura, y por último la harina. Conseguimos una mezcla uniforme. Agregamos a esa masa la zanahoria que habremos triturado previamente. La hortaliza tiene que quedar como en la primera foto. Lo batimos hasta que todo se encuentre repartido de manera homogénea. Preparamos un recipiente para introducirlo al horno. Si es metálico, con una servilleta de papel untada en aceite, pasaremos todos sus bordes y luego lo espolvoreamos con harina, así no se pega. Después echamos la masa del bizcocho , y lo ponemos 50 minutos en el horno. Para comprobar si está hecho, pinchamos un palillo a la tarta, si sale limpio, ya está cocido del todo.
Observaciones: En la foto está decorado con una crema de algarroba y avellanas. Le da un toque perfecto. También le podríamos poner merengue o mermelada sin azúcar. Si no tenemos sirope de agave, se puede endulzar con sirope de savia, estevia o fructosa. Se pone la cantidad al gusto. Si preferís harina integral de trigo, también podéis.



lunes, 6 de julio de 2009

Delicioso pastel de boloñesa vegetariana







En la receta anterior os di pistas para poder elaborar la boloñesa vegetariana, ahora ha llegado el turno de ponerse manos a la obra y disfrutar de sus bondades y excelencias.
DELICIOSO PASTEL DE BOLOÑESA VEGETARIANA

Ingredientes: 300 gramos de boloñesa vegetariana (como indicaba la receta anterior), 5 patatas grandes (aprox 400 gramos), 1 vaso de leche de soja, aceite de oliva de primera presión en frío en un chorrito, sal rosa del himalaya, hierbas provenzales y siete pensamientos positivos.
Tendremos preparada la boloñesa de soja. La ponemos en una fuente de horno. Previamente habremos hervido las patatas con las que haremos un delicioso puré. Una vez bien cocidos estos tubérculos, harán un viaje por el pasapuré. Lo mezclaremos con la sal, la leche de soja, aceite y especias hasta que consigamos una delicia uniforme. Una vez listo, lo añadiremos artísticamente sobre la soja texturizada en forma de boloñesa. Lo taparemos muy bien. Mientras lo hacemos, calentamos el horno a 200 grados, y lo meteremos durante 45 minutos. Tenéis ese tiempo para conseguir siete pensamientos positivos, justo cuando estéis a punto de contagiar al mundo con vuestro buen rollo, pasará el tiempo y estará en su punto.
Observaciones: Se puede hacer sin calentar al horno, simplemente poniendo encima la mezcla al puré de patatas. También lo podemos dejar preparado con anterioridad y simplemente ponerlo al horno. Está muy bueno así. Se puede decorar con hierbas por encima y unos chorritos finos de aceite de oliva.









sábado, 4 de julio de 2009

¿Cómo se puede hacer la boloñesa vegetariana?













Una de las primeras preguntas que hace una persona que suele comer mucha carne a un vegetariano es: "¿Cómo sustituyes toda la proteína animal?". A esto se suele añadir un comentario de: "¡Pero si me hago vegetariano va a haber muchos platos que no voy a poder comer nunca más!" Pues a todos ellos, y a algunos otros, les vamos a contestar: "¡¡¡¡Con un poco de imaginación y esmero, en esta vida no hay por qué perderse nada!!!!".
Yo tengo la convicción de que este mundo nos ofrece infinitas posibilidades, incluso para aquellos que quieren una salsa boloñesa suculenta. Como decía la canción discotequera... "No, no, no, no, no, no, no, no, no ...there´s no limit"
Bueno, yo prefiero verlo desde el punto de vista positivo y afirmar que tenemos posibilidades infinitas. Así que... adelante con LA BOLOÑESA VEGETARIANA.
Ingredientes: 150 gramos de soja texturizada fina, 1 cebolla, 500 gramos de tomate natural pelado (puede ser en conserva), 1 vaso de vino blanco, 5 cucharadas de café de cúrcuma, 2 vasos de agua, 2 vasos de caldo concentrado de verdura, aceite de oliva para sofrito, sal al gusto, las especias que queráis para aportar vuestra alquimia del sabor y escuchar canciones de amor mientras elaboráis el plato.
Bueno, esta vez os he puesto las fotos por orden y así podréis comprobar lo sencillo que es. Tan sólo hace falta tener un poco de paciencia al estilo de la "mamma". Ponemos el aceite en la cacerola grande y echamos la cebolla cortadita. Cuando esté un poco cocinada, añadimos la soja texturizada y el vino. En el momento en que se haya consumido el alcohol, agregamos las especias, la sal, lo removemos bien, y lo mezclamos con el tomate. Por último, vertemos el caldo y el agua. Esperamos que llegue a la ebullición y ahora sólo nos quedar cocinarlo a fuego medio durante hora y treinta minutos aproximadamente, removiendo para que no se pegue.

Observaciones: Cuánto más sabroso sea el tomate, mejor será la salsa. Si queréis optar por el camino fácil, en vez de caldo de verdura, se puede añadir cubitos de caldo de verdura sin glutamato ni química. Conviene aderezar bastante el texturizado de soja, porque tiene poco sabor.

jueves, 2 de julio de 2009

Hummus ammoroso






Compartir. ¿Qué significa para vosotros ésta palabra? Una de sus acepciones es disfrutar de alguna cosa en común. La comida no es únicamente un alimento. En la era de las pastillas, podríamos obtener todos los nutrientes por medio de una cápsula, pero, ¿por qué seguimos cocinando?
Muy sencillo, porque nos gusta compartir. Cenar con alguien, mostrar a los demás nuestro cariño con su receta favorita, llevar un plato especial a una fiesta... está claro que el ser humano no sólo se nutre de oligoelementos, vitaminas, proteínas y todo eso... necesitamos la alquimia del corazón. Esto explicaría hechos tan habituales como lo poco apetitoso que resultan los alimentos procesados y lo feliz que nos hace nuestra mamá cuando nos tiene lista nuestra comida preferida.
Los alimentos procesados los hacen máquinas, y por tanto, ese ingrediente extra que estamos buscando no existe. La alquimia está ausente del todo. Sólo nos dan las cosas que nuestro cuerpo necesita. Es un aporte parecido a poner gasolina al coche. Sin ese ingrediente extra, comemos como máquinas, y al final somos robots.
Pero la sutileza de vida nos ofrece otro camino. Un atajo excelso a los misterios de las emociones y sensaciones. Un aderezo sustancial a la vida que nos evoca una sinfonía o una puesta de sol. Un alimento para nuestras células y para nuestro alma. El cariño hecho comida. Las recetas más amorosas. La conciencia manisfestada en amor.
Todos podemos escoger, ¿qué vertiente elegís? Aunque tengas sólo cinco minutos para prepararte algo, hazlo con tu corazón y tu alma. Porque nadie más que tú es capaz de cuidarte sólo como tú sabes. Por eso te voy a ofrecer una receta para compartir en una visita al campo o una cena informal o un evento con amigos o una cita sugerente o lo que tú quieras experimentar.
HUMMUS AMMOROSO
Ingredientes: 300 gramos de garbanzos, agua para su cocción, 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo), 1 diente de ajo ( si no te gusta, se puede eliminar), el zumo de un limón, 5 cucharadas de aceite de oliva, sal al gusto y 55 gramos de pasión absoluta.
La preparación es muy sencilla, cocemos los garbanzos y los dejamos enfriar. Pueden estar blanditos porque los vamos a pasar por la turmix. Metemos todos los ingredientes en un vaso para mezclarlos con la batidora. Conseguimos una mezcla uniforme. Todo está junto como si fuera uno, y ya está listo para compartir..
Observaciones: Para decorar, lo podemos espolvorear con pimentón dulce y añadir un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra de perimera presión en frío. Acompañado en crudo por apio y tomates muy rojos.

lunes, 29 de junio de 2009

Ensalada templada de espinaca fresca con delicia de champiñón


Os voy a proponer una ensalada muy especial. Alta cocina vegetariana para días señalados o momentos en los que queréis algo diferente. Una experiencia en la que podremos saborear la textura de la verdura en crudo junto a una salsa satinada que le da calor, olor y magia. Además, es muy fácil de preparar.
ENSALA TEMPLADA DE ESPINACA FRESCA CON DELICIA DE CHAMPIÑÓN
Ingredientes para la delicia de champiñón: Una cebolla grande, 400 gramos de champiñones lavados y limpios, 5 cucharadas soperas de vino blanco, una pizquita de nuez moscada, sal de Ibiza, un chorrito de aceite, 250 ml de salsa de soja para cocinar (tipo sustitutivo de nata líquida), fuego muy lento y buenos propósitos a la hora de cocinar.
Ingredientes para la ensalada de espinaca fresca: 400 gramos de espinaca fresca cortada.
Ponemos el aceite en la sartén. Cuando esté caliente añadimos la cebolla, la nuez moscada y la sal. Pasados 9 minutos, agregamos los champiñones, que tendrán que hacerse a fuego lento con el vino. Cuando esté consumido todo el jugo de los champiñones, ponemos la salsa de soja para cocinar. Hierve un minuto y apagamos la cocina. Lo dejamos reposar 13 minutos y lo presentamos en el plato sobre las espinacas. ¡Está delicioso, a disfrutarlo!
Ingredientes en caso de que no encuentre salsa de soja tipo nata para cocinar: 100 ml de aceite de girasol, 100 ml de leche de soja, especias al gusto. En una batidora ponemos el aceite de girasol y la leche de soja con las especias. Se acciona el botón, se mezcla, emulsiona levemente y ya está la salsita.

viernes, 26 de junio de 2009

Lentejas con aroma de canela






Os voy a ofrecer una receta de un plato bien caliente con un toque exótico. La canela consigue que las lentejas adquieran una textura de los aires de oriente y se expandan hacia unos límites insospechados. Un toque de cúrcuma también ayuda. Pero, en el fondo, siguen siendo un ingrediente tradicional y muy reconocible.
LENTEJAS CON AROMA DE CANELA
Ingredientes: 3 tazas de lentejas, 13 tazas de agua, 2 ramas de apio, 1 puerro, 1 zanahoria, 1 cucharada de canela, 2 cucharadas de cúrcuma, 1 cucharada de pimentón, 1 chorro de aceite de oliva virgen, sal de Ibiza al gusto y un olfato privilegiado para percibir el embriagador eco de las especias.
La elaboración es muy sencilla. En una cacerola grande ponemos el aceite. Mientras se calienta, cortamos las hortalizas muy pequeñitas, y las añadimos al guiso. Cuando están un poco hechas, ponemos la canela, la cúrcuma, el pimentón y la sal de Ibiza. Sólo nos falta echar las lentejas y el agua. Rehogamos la legumbre, que habremos tenido en remojo con antelación durante 10 horas. Una vez que hemos mezclado bien con el resto de los ingredientes, agregamos el agua. La cazuela estará a fuego lento hasta que alcance la ebullición, cuando hierva, bajaremos el fuego. Estarán cocinándose unos 70 minutos. Tendremos que estar al tanto para que las lentejas no se peguen, por eso, removeremos de vez en cuando con una cuchara de madera.
Observaciones: Si hay que añadir más agua, la pondremos según el gusto de cada uno. El tiempo de cocción es orientativo. El plato adquiere una nueva dimensión con un chorro de aceite de oliva virgen extra una vez que hemos presentado el plato.

jueves, 25 de junio de 2009

Ponche de cerezas (Cherry Punch from heaven)






Llega el verano y los canales de televisión, los espacios de las revistas y las vallas publicitarias se llenan de rutilantes y famosas estrellas que prestan su imagen para anunciar refrescos. Yo tengo a mi rutilante estrella particular que ha accedido a posar para la bebida, gracias, María de los Ángeles. La luz que veis irradia de ella, no del sol.
Pero esos líquidos de botella están repletos de azúcares y/o edulcorantes, colorantes, conservantes, acidulantes y "a-saber-que-antes". Entonces salta la mente a decir qué vida más perrilla que ya no voy a poder disfrutar de un refrigerio chispeante. No dejéis que el caballo vuele solo y el aspecto más cerebral tome las riendas de la vida. Existen soluciones exquisitas. ¡Os voy a hacer una propuesta sana y natural!

CHERRY PUNCH FROM HEAVEN
Ingredientes: 500 gramos de cerezas bien maduritas, 6 limas, dos litros de la mejor agua mineral con gas (si no os va el gas, la ponéis sin gas), 45 hielos de agua de manantial, copas de martini y un horizonte bonito para ver el atardecer.
La receta es muy sencilla. Quitamos los huesos de las cerezas. Hacemos un puré con ellas en la batidora. Sacamos el zumo de tres limas y lo añadimos. Las otras tres las cortamos en cuadraditos. Mezclamos las cerezas, el zumo de lima, los trozos de lima y el agua mineral. Lo ponemos en un recipiente bonito a enfriar teniendo en cuenta que luego quepa el hielo, que añadiremos justo al servir. ¡Un brindis por vosotros!
Observaciones: Si lo queréis más dulce añadid sirope de salvia o agave a la mezcla antes de servir. La cantidad depende de lo golosos que seáis. Cuánto más madura esté la fruta, más edulcorada, eso no lo olvidéis.















miércoles, 24 de junio de 2009

Mahonesa Vegana



Una receta básica para todos los alérgicos al huevo, aquellos que temen la salmonelosis, y los que quieren disfrutar de la salsa sin materia de origen animal... ¡YA TENGO VUESTRA SOLUCIÓN!
Ingredientes: un vaso de aceite de girasol, un vaso de leche de soja, el zumo de un limón, sal al gusto y una sofisticada tarde de desenfrenada seducción.
Ponemos el aceite de girasol con la leche de soja y la sal en un recipiente y batimos. Cuando la mezcla está homogeneizada con la batidora, añadimos el zumo de limón. Accionamos el aparato otra vez. Cuaja y ya está...
Observaciones: Se puede añadir ajo, tipo all i olli, o las especias que queramos. Podemos llevar la sala de picnic sin temor a que se estropee...

lunes, 22 de junio de 2009

Mandala de dos melones al exquisito aroma de menta



Estamos en el pleno verano en el hemisferio norte. Atrás quedan los abrigos, los momentos en los que nos hemos cubierto el cuerpo, los vientos fríos, y los días oscuros. La luz y las sensaciones térmicas agradables nos invaden. El aroma estival nos embriaga. Tenemos ganas de exponer más y más centímetros de piel al sol. Buscamos la playa, el río, la piscina... Si estamos trabajando, pensamos en cuándo serán nuestras vacaciones. Queremos divertirnos y compartir los placeres de la vida.
Uno de ellos es la comida. Y qué sensación más estimulante hay en la vida que llegar de tomar el sol y tener en la nevera una comida preparada. Y más en concreto, un plato previamente elaborado y listo para ser disfrutado. Algo ligero, sencillo, sano y muy sexy. Me atrevería a decir que incluso afrodisíaco.
¡Mandala de dos melones al exquisito aroma de menta!
Ingredientes: 300 gramos de melón piel de sapo cortado en daditos, 300 gramos de melón cantaloop cortado en daditos, una manzana ácida Granny Smith, el zumo de un limón, 9 hojas de menta y un ser querido para darnos los trocitos con la mano.
La receta es muy sencilla pero extremadamente efectiva. Tan sólo hay que tener en cuenta un par de claves. Este plato no es sólo para deleitar las pilas gustativas. Queremos que se disfrute con el tacto, por eso recomendamos comerlo con las manos; y también por la vista, así que os aconsejo que decoréis el plato con la mayor belleza posible y sacando toda vuestra creatividad. Por supuesto que el olfato se estimulará con la menta, y me atrevo apostar que el oído también. Si te lo da alguien, no podrás evitar hacer "MMMM", y si tú lo pones en boca de alguna persona, lo podrás escuchar en tus pabellones auditivos.
Cortamos la pulpa de los melones y lo ponemos en plato. Pelamos y cortamos la manzana ácida. Nada más tenerla cortada la sumergimos en el zumo de limón, para que no se oxide. Es muy importante, porque si no lo hacemos bien, se pondrá negra. Resulta más bella siendo blanca como las otras frutas. Una vez que tenemos todos los trocitos de las frutas colocados artísticamente, después de haber rociado sobre ellos el resto del limón, esparcimos sobre todo la menta que habremos picado previamente. Una lluvia verde sobre unas montañas blancas. Una explosión de color, aroma y sabor.
Ahora lo ponemos en la nevera tres horas.
A la hora de comer, podréis comprobar cómo una cosa tan sencilla es espectacular, sobre todo en verano, y con buena compañía. Es muy ligero, con pocas calorías, y extremadamente sano.

viernes, 19 de junio de 2009

Potaje de soja verde que te quiero verde


¿Queréis llegar a ser unos viejos verdes?



No, tranquilos, no me refiero a esas personas de avanzada edad que buscan el contacto con un bello cuerpo lozano de manera enfermiza, y que de su boca sólo salen comentarios picantones. Me refiero a un ser adulto en la plenitud de su vida, que está en contacto con la naturaleza, que se ha enfrentado al tiempo con arrojo y que no teme el paso de los años.



¿Queréis poneros verdes?



No, tranquilos, no me refiero a criticar a los demás por todo lo que hacen. Tener envidia y buscar el más mínimo fallo en el entorno para poder sacar punta hasta límites insospechados. Me refiero a una persona capaz de aceptar las idas y venidas de la vida con equilibrio, y tomar las riendas de su existencia valerosamente para llevarla por dónde quiere.



¿Queréis dar luz verde?



Con esta receta, lo podremos hacer. Es soja verde. Habas de soja mungo en estado puro que nos darán bienestar interior (estilo el yogur del anuncio), bienestar exterior y mucho buen humor. Su aspecto cocinado no es el más hermoso del mundo, pero no siempre hay que dejarse llevar por las apariencias. Sus isoflavonas os harán brillar.


Ingredientes: 400 gramos de soja verde, 5 zanahorias, 2 cebollas, 1 ñora, pimentón, cúrcuma, una pizca de nuez moscada, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, medio vaso de vino blanco, 5 vasos de agua, sal y un suspiro.


Ponemos el aceite en una cazuela a calentar a fuego lento mientas cortamos y pelamos las cebollas y las zanahorias. Cuando el aceite esté caliente echamos estas hortalizas a fuego medio. Troceamos la ñora muy pequeñita y lo añadimos a la mezcla. Lo removemos todo bien y ponemos las especias, la sal y el vino. Hacemos un sofrito, y cuando se haya consumido el vino, echamos la soja verde, y cinco vasos de agua. Lo ponemos a fuego vivo hasta que hierva. Una vez que ha alcanzado la ebullición, soltamos un suspiro a la mezcla y lo ponemos a fuego lento dos horas. Lo removeremos de vez en cuando y añadiremos más agua si lo consideramos necesario.


Observaciones: La soja verde tiene un sabor muy sutil, algunas personas pueden considerarla sosa, en ese caso, se puede especiar un poco más al gusto. En el herbolario se puede encontrar caldo vegetal en pastillas sin glutamato, también se puede añadir. Un buen chorro en crudo de aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío puede ser un gran aporte final. El apio crudo picado extremadamente fino sobre el plato le da un toque crujiente especial.


jueves, 18 de junio de 2009

La sopa de las 34 cerezas









Llegó la temporada estival. Nos hemos dado cuenta porque los cerezos ya tienen sus pendientes rojos. Este año se han puesto más pendientes que nunca, y las copas de estos árboles parecen una bella mujer que ha decidido lucir encima de su bello cuerpo todos los abalorios que posee.
Pero no es bisutería, las cerezas son auténticas joyas de la naturaleza. Sutiles e intensas, sabrosas y delicadas, humildes y exquisitas. Ellas son hermosas porque la tierra las ha creado así, y saben lucirse, porque ésa es su auténtica misión. Han nacido para irradiar belleza.
Esto me recuerda una sopa de verano clásica con un toque diferente... un gazpacho afrutado... una crema fría repleta de antioxidantes. La sopa de las 34 cerezas.
Ingredientes: 34 cerezas, 1 kilogramo de buenos tomates, medio pepino pelado, sal de Ibiza, el zumo de un limón, 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío, y tener el paladar listo para una explosión de sabor rojo.
Es la receta básica de un gazpacho, pero con algunos ingredientes alterados y otros ausentes. Sacamos la carne de las 34 cerezas. Podréis comprobar cómo su jugo es tan intenso que las manos se quedan manchadas con su hermoso color. Ahí radica el poder de sus antioxidantes. Las ponemos en la batidora junto a los tomates cortados, el pepino, el zumo de limón, el aceite... y la sal. He puesto sal de Ibiza, porque ésta le da un sabor especial, pero poned la que os guste. Lo trituramos bien con la batidora.
Si queréis una textura fina, lo pasas después por el chino, si no te importa que sea un poco integral, lo tomás así. Lo pones a enfriar y ya lo tienes. Es sencillo y práctico.
Observaciones: delicioso con una ramita de apio, con tropezones de pepino pelado, con trozitos de sandía para que sea más dulce, lo puedes aguar un poco si te gusta más ligero y tomarlo bebido.

martes, 16 de junio de 2009

Pisto cósmico

Vamos ahora con todo un clásico. No está especialmente considerado como vegetariano, pero lo es. Resulta exquisito para los días de verano y muy especial para compartir. Nos evoca las reuniones familiares, como las comidas de las abuelas. Recordemos su sabor intenso y amoroso.


Ingredientes: 3 cebollas, 2 calabacines medianos, 1 pimiento verde grande, 1 kilo y medio de tomates, un chorro de aceite de oliva virgen extra, sal al gusto y un poco de paciencia para poderlo degustar en una merienda en el campo con la brisa del atardecer.



Esta receta nos evoca la sencillez de la vida en el campo. Como aquel día en que un amado esposo de La Mancha trajo a su dulce Dulcinea parte de la cosecha que había recolectado en el huerto. Estaba agotado de las faenas campestres y sólo quería abrazar a su mujer para hacer el amor con ella. Tan fuerte y pura era su relación, que justo ese día concibieron su primer hijo. Al día siguiente, cuando el marido retornó a sus labores con la tierra, la esposa planificó un nuevo plato con lo que le había traído su esposo.



Cortó la cebolla, el calabacín, el pimiento y el tomate con esmero. Puso a calentar aceite en una cacerola de barro muy grande. Mientras utilizaba el cuchillo para conseguir que las hortalizas tuvieran un tamaño pequeño y uniforme, destilaba pasión por su pareja. Primero salteó la cebolla junto al pimiento... un poco más tarde puso el calabacín. Cuando las láminas de cebolla empezaban a clarear, como si fueran tan transparentes como los sentimiento que profesaba a su hombre, añadió el tomate y la sal. Lo mezcló todo muy bien. Lo puso a fuego vivo hasta que alcanzó la ebullición, y después lento para que cociera poco a poco. El buen amor se cocina lentamente. Mientras realizaba las tareas de la casa, pasaba de vez en cuando por la cocina, y removía el guiso con una cuchara de madera, evitando que se pegara. Lo tuvo tres horas. Chup chup hacía la cazuela, y pum pum su corazón por su esposo.


Por la tarde, cuando el varón regresó del campo, probó este plato. En su paladar se produjo una explosión y con una mirada se dió cuenta, al ver las bellas pupilas de la cocinera, que tenía delante a su alma gemela.



Observaciones: En la foto he decorado el piso con espinaca cruda y bayas de Goji. Podéis tomarlo con arroz integral, con un crujiente de seitán, con salchichas de tofu... o con lo queráis. Si te gusta especiarlo, se pueden poner los aderezos necesarios, pero si los vegetales son orgánicos y buenos, el sabor es delicioso por sí solo.

lunes, 15 de junio de 2009

BIENVENIDOS


Yo soy uno de vosotros…
Una persona a la que le gusta comer, que disfruta de la alegría de la vida. Alguien al que le agrada compartir a través de la alimentación, porque creo que comer es un placer. Y no puedo olvidar que la cocina ha de favorecer nuestra salud y no perjudicarla, y si añadimos un componente espiritual en la materia, mucho mejor.
A partir de ahora, os voy a ofrecer reflexiones culinarias y un enfoque nutricional vegetariano sin harinas refinadas, sin azúcar y sin lácteos. Expande tu mente y no pienses que eso son restricciones alimentarias, porque, en realidad, se abre ante ti un mundo inmenso de posibilidades.
Recetas sencillas y prácticas que te ayudarán a estar bien. Puedes ayudar a cambiar el mundo, cambiando tú por dentro... Tu cambio es el cambio universal...